Palabras que atesoro:

“Mi tío siempre me decía: Debes seguir el ejemplo del lobo. Aún cuando tomado por sorpresa, corre para salvar su vida, hará una pausa para mirarte una vez más antes de emprender su retirada final. Por eso, siempre debes echar una segunda mirada al todo lo que ves.”
Ohiyesa, Santee Siux

Indios Americanos, Sabiduría Esencial. AAVV,Troquel 1995.

BIENVENIDOS AL BLOG!! Espero sea este un espacio de intercambio para enriquecernos todos.


miércoles, 21 de junio de 2017

Para compartir. Área de Inglés.


Literatura. Apuntes para el área de inglés.

     El uso de literatura en la clase de Inglés ha sido asociado con la forma en que a la evidencia que muestra que la literatura en la clase de Inglés ayuda al desarrollo del pensamiento crítico de los niños al tiempo que se realiza el desarrollo lingüstico del niño en la lengua extranjera. 

     En este sentido, Barboni y Porto (2008) señalan:

     “Tradicionalmente, varios motivos justifican el uso de textos narrativos en la enseñanza del inglés en relación con los procesos de desarrollo de la lengua. 

      Primero, la creencia, tanto popular como académica, sobre la preferencia y gusto de los niños por la narrativa, así como sobre el poder motivador de los cuentos, es convincente, al menos intuitivamente (Kamberelis y Bovino, 1999).  Existe también una creencia con base empírica acerca de que la narración tiene una incidencia positiva en la motivación de los niños para aprender la lengua. 

     Segundo, sabemos que los niños poseen los pre-requisitos relevantes para la tarea narrativa intuitivamente a través de su experiencia con la lengua materna (Strömqvist y Day, 1993) y sólo necesitan adquirir un pequeño repertorio lingüstico en la lengua extranjera para poder aplicar el conocimiento y las estrategias que ya poseen (Widdowson, 1984), facilitándose así la tarea docente.  La socialización narrativa a través del discurso oral de la vida diaria es significativa (Paris y Paris, 2003), razón por la cual se ha sugerido que los géneros narrativos son más fáciles de aprender y más naturales que los géneros informativos (Kamberelis y Bovino, 1999) y es por ello que se los utiliza constantemente en la clasede Inglés para darle andamiaje la lengua. El andamiaje a través de la narración se ve extensivamente en el uso de juegos con estructura narrativa y en actividades de lectura interactiva que permiten a los niños participar activamente en una negociación de significados al construir discurso, actividad que los ayuda a apropiarse de la lengua en situaciones genuinas de uso. 

      Tercero, en general la educación privilegia el género narrativo, quizá porque la experiencia intersubjetiva que traen los niños a la escuela se apoya en la capacidad de organizar y comunicar la experiencia por medio de la narración (Bruner, 2002), lo cual contribuye a su accesibilidad (Duke, 2000; Kamberelis y Bovino 1999). Desde la perspectiva del docente, la narrativa se constituye como una opción en relación con la variedad de materiales a su disposición para la enseñanza de múltiples contenidos lingüsticos, atendiendo a una diversida de estrategias didácticas posibles según las necesidades de los niños.

      La narración tiene asimismo un gran impacto en el desarrollo del pensamiento crítico por diversos motivos. 
- En primer lugar, la ficción nos permite traer a la luz los sentimientos y los pensamientos que guían los valores y las creencias de nuestros propios estilos de vida y facilita la toma de conciencia sobre los mismos (Ooka Pang, Colvin, Tran, y Barba, 1998). Los elementos estructurales de los cuentos y su organización están relacionados con el funcionamiento de los mismos en nuestra cultura. Como explica Bruner (2002), las historias convierten la experiencia individual en colectiva y permiten leer las mentes de los otros al facilitar el acceso a las intenciones y estados mentales de los personajes. Es por ello que los cuentos cultiva el entendimiento personal e interpersonal (qué motiva a los personajes, cómo interaccionan distintos personajes, cómo sus objetivos y las maneras de alcanzarlos entran en conflicto, etc.) a través de inferencias sobre las creencias humanas, actitudes, valores, motivaciones y objetivos de los seres humanos.
- En segundo lugar, las historias siempre son contadas desde una perspectiva en particular y es esto lo que permite el desarrollo del pensamiento crítico, dado que mostrar una determinada perspectiva revela, a su vez, otra (Bruner, 2002). La narración permite tomar conciencia de perspectivas alternativas, así como descentrar el pensamiento al ponerse en el lugar de otro y comprender su realidad. Es por ello que la narrativa es poderosa, ya que ayuda a los niños a definirse a sí mismos, a construir puentes hacia los demás al ofrecerles contrastes con distintas perspectivas (Boyle y Peregoy, 1998; Joseph, 2005) y a comprender distintas visiones de la realidad. La información cultural presente en casi todos los elementos narrativos facilita el acceso a información rica en detalles culturales (Harris, 1999; Yakota, 1998), los cuales dan vida a un cuento y le ofrecen al lector una visión acerca de la vida en la cultura sobre la cual está leyendo (Yakota, 1998). Los detalles culturales están dados por los modelos del mundo que se presentan, por lo que dicen y hacen los personajes, por los problemas que ocurren y las soluciones que se sugieren. Como dice Bruner (2002:31) “la narración es constitutiva de la vida cultural”. Las historias muestran patrones culturales en tanto marcan lo que se espera de los individuos como miembros de una determinada cultura, pero también muestran la transgresión a la norma haciendo memorable ambas: la norma y la transgresión. En este aspecto, podemos decir que la narración permite la apertura necesaria para el desarrollo del pensamiento crítico.

- En tercer lugar, la narración presenta el gran desafío de encontrar nuevos problemas, nos muestra la realidad que ya conocemos con un extrañamiento que hace que veamos con nuevos ojos aquello que nos resultaba familiar (Moreiras, 1991) y que ocurra algo distinto de lo que esperamos. La narración permite nuevas formas de resolver problemas y de mirar las cosas. Esto requiere de imaginación, algo que la narrativa permite, en particular en la literatura infantil, donde las imágenes que acompañan al texto son significativas (Arizpe, 2001; Pope Edwards & Mayo Willis, 2000). La integración de información textual y visual está relacionada con la comprensión y aprecio de lo que se lee (Pope Edwards & Mayo Willis, 2000) y ayuda a este proceso de extrañamiento en el que lo que ocurre desafía lo que esperamos. Es esta posibilidad de abrirnos a otras alternativas, a otras posibilidades, lo que permite operaciones de pensamiento de nivel más alto.”